Cómo escuchar a los hijos

¿CÓMO ESCUCHAR A LOS HIJOS?

ATENCIÓN ACTIVA CON NIÑOS Y JÓVENES

Una técnica muy adecuada para iniciar una conversación con niños y jóvenes y poder mantenerla es escuchar de FORMA ACTIVA. Exige de los padres que sean capaces de ponerse en el lugar del otro para poder descifrar de manera correcta los mensajes emocionales que hay detrás de las confidencias de sus hijos. Para ilustrarlo, presentamos otro ejemplo extraído de la ASAMBLEA FAMILIAR de Gordon y que hemos retocado en cuanto al lenguaje :

SONIA : Oye papá, ¿qué clase de chicas te gustaban más cuando eras joven ? ¿Cómo eran ?

PADRE : Supongo que te preguntas cómo deberías ser para gustar a los chicos. ¿Es eso ?

SONIA : Sí, en cierto modo, tengo la sensación de que no les gusto y no sé por qué.

El padre ha descifrado correctamente el mensaje y ha expresado lo que le sucede a su hija. De esta manera da a la conversación un nuevo sentido. Ya no se trata tan sólo de qué era lo que al padre le parecía interesante en las chicas. El problema real es ahora el tema central : la inseguridad y las dudas sobre sí misma de la hija.

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ATENCIÓN PASIVA

Los niños pueden hablar con mayor facilidad sobre sus experiencias y las emociones ligadas a ellas cuando los padres escuchan con atención y no manifiestan de inmediato su propia opinión. Hay muchas posibilidades de dar señales -también sin emplear palabras- de que de verdad se está escuchando con toda atención : a través de contacto visual, con una postura del cuerpo atenta y abierta, y un asentimiento de vez en cuando, los padres pueden manifestar con claridad la atención que están prestando a su hijo. Thomas Gordon, en su libro ‘La asamblea familiar’, llama a este método ‘atención pasiva’. Un ejemplo, podría ser la siguiente conversación :

SARA : Hoy me han mandado al despacho del director. MADRE : ¿Ah, sí ?
SARA : Sí, el señor Wieser ha dicho que hablo demasiado. MADRE : ¡Vaya !

SARA : No puedo soportar a ese viejo tyrannosaurus. Se sienta en su silla y nos cuenta sus problemas o nos habla de su nieto y espera que eso nos interese. No te puedes imaginar lo aburrido que es.

MADRE : Hmmmm.

SARA : Es tan aburrida su clase. Te vuelves loco. El tiene la culpa de que nos pasemos toda su clase haciendo el tonto. Es el peor profesor que se pueda imaginar. Me pone furiosa.

MADRE : (Silencio).

SARA : Cuando tengo clase con un buen profesor, atiendo y participo, pero con alguien como el señor Wieser se me quitan las ganas de aprender. ¿Por qué se habrá hecho profesor ?

MADRE : (Se encoge de hombros).

SARA: Bueno, no me quedará más remedio que acostumbrarme a él; supongo que nos siempre tendré buenos profesores. Hay más profesores malos que buenos, y si me dejo avasallar por los malos nunca tendré las notas que necesito para la selectividad.

Escuchar en silencio pero con atención permite al niño desahogar su frustración y su rabia. La madre no hace el menor comentario sobre las manifestaciones emocionales. Con ello se crea una atmósfera emocionales. Con ello se crea una atmósfera en la que Sara se siente acogida y al mismo tiempo puede encontrar una especie de solución al problema.

Muchos padres habrían reaccionado a las confidencias de su hijo de forma muy diferente : ‘¡Seguro que has vuelto a pasar la clase charlando !’ ; ‘¡Tú te lo has buscado !’, ‘¡Ojalá sea para ti una lección !’. Este tipo de reacciones habrían bloqueado otras confidencias del hijo : difícilmente habría llegado a encontrar por sí mismo una posible solución al problema.

Cómo educar en la justicia y la paz

Cómo educar en la justicia y la paz

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, domingo 29 enero 2012 (ZENIT.org).- En este artículo, nuestro habitual colaborador del espacio “Foro”, el obispo de San Cristóbal de las Casas, México, Felipe Arizmendi Esquivel, comenta el mensaje para para la Jornada Mundial de la Paz, centrándose en los “otros jóvenes”, atrapados por situaciones de riesgo social, y cómo educar en la justicia y la paz desde la familia, la escuela y otras instancias.

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+ Felipe Arizmendi Esquivel

HECHOS

Muchos jóvenes atrapados por las drogas, el alcohol y el negocio millonario del narcotráfico, provienen de familias desintegradas. Varios malvivientes, secuestradores y violadores, no han vivido un hogar gratificante, sino que han padecido violencia intrafamiliar, irresponsabilidad o agresión de un padre acomplejado. Adolescentes y jóvenes que se suicidan, o que lo intentan, no encuentran entre los suyos un ambiente que les inspire confianza y seguridad, sino sólo reproches, incomprensiones y amenazas. Quienes de noche y a escondidas se dedican a grafitearparedes y edificios, expresan de esa forma no sólo su inconformidad con la sociedad, sino también su soledad existencial, su frustración ante la vida; dibujar simbolismos en casas ajenas, les da valor y les hace sentir importantes. Los que integran pandillas violentas, construyen otro tipo de familia con quienes sufren las mismas carencias; sólo así se acompañan, se defienden, se dan cariño, se consuelan mutuamente, se sienten fuertes, grandes y poderosos; sólo así sobreviven. Es una señal clara de que no han gozado de amor, serenidad, paz y armonía en su hogar. ¡Cuántas carencias afectivas han padecido! Gritan su sed de amor.

CRITERIOS

El papa Benedicto XVI, en su mensaje de este año para la Jornada Mundial de la Paz, nos hace reflexionar sobre la necesidad de educar a los jóvenes, para que sean constructores de justicia y de paz, desde la familia:“¿Cuáles son los lugares donde madura una verdadera educación en la paz y en la justicia? Ante todo la familia, puesto que los padres son los primeros educadores. La familia es la célula originaria de la sociedad. En la familia es donde los hijos aprenden los valores humanos y cristianos que permiten una convivencia constructiva y pacífica. En la familia es donde se aprende la solidaridad entre las generaciones, el respeto de las reglas, el perdón y la acogida del otro. Ella es la primera escuela donde se recibe educación para la justicia y la paz.

Vivimos en un mundo en el que la familia, y también la misma vida, se ven constantemente amenazadas y, a veces, destrozadas. Unas condiciones de trabajo a menudo poco conciliables con las responsabilidades familiares, la preocupación por el futuro, los ritmos de vida frenéticos, la emigración en busca de un sustento adecuado, cuando no de la simple supervivencia, acaban por hacer difícil la posibilidad de asegurar a los hijos uno de los bienes más preciosos: la presencia de los padres; una presencia que les permita cada vez más compartir el camino con ellos, para poder transmitirles esa experiencia y cúmulo de certezas que se adquieren con los años, y que sólo se pueden comunicar pasando juntos el tiempo. Deseo decir a los padres que no se desanimen. Que exhorten con el ejemplo de su vida a los hijos a que pongan la esperanza ante todo en Dios, el único del que mana justicia y paz auténtica”.

PROPUESTAS

Padres de familia: Es de primera importancia salir a buscar el pan de cada día; pero es más importante organizarse para estar juntos, platicar, compartir experiencias, descansar, ver la tele,

salir a dar la vuelta, leer y comentar algo, ir en familia a Misa, hacer una oración al tomar los alimentos y en otras ocasiones. Hay que facilitar espacios en casa para que las amistades de sus hijos lleguen a estudiar y a divertirse juntos, cerca de ustedes, y no tengan que refugiarse en lugares indebidos.

Maestros, educadores, agentes de pastoral: Démonos tiempo para escuchar a los adolescentes y jóvenes, no sólo regañarles y exigirles. Como muchos no tienen en su familia quien les preste atención, abramos el corazón a sus inquietudes, dudas y dolores. Analicemos sus propuestas y peticiones. Acerquémosles a Jesucristo, el Amigo que no falla.

Legisladores y comunicadores: En vez de desprestigiar y destruir la familia tradicional, permanente y fiel entre un hombre y una mujer, alienten su estabilidad. No presenten el adulterio como normal. Si abogan por un pretendido derecho a matar en el seno materno, son también responsables del desprecio a la vida en cualquiera de sus etapas

Mostrar mayor empatía hacia los demás

¿CÓMO AYUDAR A QUE SU HIJO MUESTRE MAYOR EMPATÍA HACIA LOS DEMÁS?

Para que se preocupe por los demás y su conducta se coherente con estos sentimientos.

La amabilidad y la consideración son parte del código genético de su hijo. pero si estos rasgos no son alimentados, desaparecerán.

AUMENTE SUS EXPECTATIVAS RESPECTO DE UNA CONDUCTA CONSIDERADA Y RESPONSABLE EN SUS HIJOS.

Hay una palabra judía llamada menschlichkeit que significa responsabilidad fusionada con compasión, la sensación de que nuestras propias necesidades y deseos personales están limitados por las necesidades y los deseos de los demás. Un mensch actúa con moderación y humildad, mostrando siempre sensibilidad a los sentimientos y pensamientos de los demás, sintiendo una pasión genuina por aliviar el dolor y el sufrimiento de quienes le rodean.

· Si usted quiere que sus hijos se tornen más empáticos, atentos y responsables, entondes debe esperarlo de ellos.

· Debe establecer normas familiares claras y coherentes y no renunciar a ellas.

  • ·  Debe requerirles que sean responsables.
  • ·  Ya desde los tres años, debería esperarse que los niños se limpien a símismos e inclusive que ayuden en tareas simples, como poner la mesa.

· Las tareas domésticas y otras responsabilidades deberían aumentar con la edad, y no deberían ser atadas a recompensa alguna. Debería esperarse que los niños ayuden en la casa porque ayudar a los demás es correcto, recibir una mensualidad es una asunto totalmente distinto.

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Si usted quiere que su hijo sea atento, considerado y responsable, debe hacer algo simple: aumente la medida de sus expectativas. Ser un padre permisivo es fácil. Es fácil hacer la cama de su hijo o sus deberes escolares. Pero para criar niños más responsables, los padres debemos tornarnos más responsables y podemos comenzar a hacerlo dejando de lado la idea de que malcriar a nuestros hijos no los perjudicará. Sí lo hará.

ENSEÑELES A SUS HIJOS A PRACTICAR «ACTOS ALEATORIOS DE BONDAD».

«En nada se acercan más los hombres a los dioses que al hacer el bien para sus semejantes». Cicerón

Una de las formas más simples de enseñarles a los niños empatía es la práctica de «actos aleatorios de bondad», Por ejemplo, hay un libro: «Actos fortuitos de bondad», que contiene anécdotas sobre la forma en que actos simples de consideración y solicitud afectan la vida de las personas, como el caso de un estudiante universitario que recibió tarjetas postales anónimas y misteriosas por parte de la madre de un amigo que tornó más llevaderos sus primeros meses fuera de casa.

Se podría convertir a la bondad en un proyecto familiar. Un acto de bondad puede ser algo tan simple como sostenerle la puerta a alguien o llamar por teléfono a un amigo enfermo. Usted observará como a medida que se ponen en práctica estos pequeños actos, los niños se esmerarán más de lo habitual para llevar a acabo actos altruistas.

COMPROMETA A SUS HIJOS CON ALGUN SERVICIO COMUNITARIO.

  • ·  Pertenecer a grupos de scouts, parroquiales o a comisiones escolares
  • ·  Trabajar en un comedor de beneficencia
  • ·  Formar parte de una organización para salvar especies en extinción.
  • ·  Trabajar en proyectos del vecindario
  • ·  Leerles a los ancianos en un geriátrico.
  • ·  Ser tutor de niños pequeños.
  • ·  Fabricar muñecos para niños enfermos.Los factores claves para recordar cundo uno hace que el servivcio comunitario forme parte de la vida de sus hijos son :

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Elegir algo significativo para la familia.

Lograr que el compromiso sea una prioridad en la vida de su hijo. No permitir que el interés decaiga.

Participar en el proyecto con sus hijos en la mayor medida posible

Fuente: Abel Cortese
Fuente: www.inteligencia-emocional.org

Cómo aprenden los niños

CÓMO APRENDEN LOS NIÑOS

Un niño aprende poniendo a prueba sus habilidades, los hábitos y actitudes de los que lo rodean y su propio mundo.

Un niño aprende más por el método de prueba y error, por medio del placer antes que del dolor, a través de la experiencia antes que de la sugerencia, y por la sugerencia antes que por la orientación.

Aprende también por medio del afecto, del amor, de la paciencia, de la comprensión, de la posibilidad de hacer y de ser…’

Frederick Moffet

…POR ESO…

Contéstale, no le informes.
Protégelo, no lo cubras.
Ayúdalo, no lo reemplaces.
Amalo, no lo idolatres.
Abrígalo, no lo tapes.
Acompáñalo, no lo lleves.
Muéstrale el peligro, no lo atemorices. Incorpóralo, no lo aísles.

Aliéntalo en sus esperanzas, no lo desencantes.
Pídele que sea bueno y dale tu ejemplo, no le exijas ser mejor. Rodéalo de amor, no le prodigues amor.
Prepárale un clima de estudio, no lo mandes a estudiar.
Vivan todos con naturalidad, no le fabriques un castillo.
Sé tú como quieres que sea, no le enseñes a ‘ser’.
Vivan todos, no le dediques la vida.
Recuerda que tu hijo no te escucha, te mira.

Ayuda a superar la frustración en los niños

AYUDAR A SUPERAR LA FRUSTRACION EN LOS NIÑOS

Escrito por www.consejos-e.com

Basado en el libro de María Jesús Álava en su libro “El NO también ayuda a crecer”, 1. Incúlcale desde pequeño un estilo de vida.

El consumismo no es una tendencia que se resuelva quitando al niño todos los estímulos, “más bien se trata de inculcarle un estilo de vida, una escala de valores, un nuevo modelo que permita a todos los miembros de la familia volver a disfrutar de las cosas sencillas”.

El consumismo no es una tendencia que se resuelva quitando al niño todos los estímulos, “más bien se trata de inculcarle un estilo de vida, una escala de valores, un nuevo modelo que permita a todos los miembros de

la familia volver a disfrutar de las cosas sencillas”.

2. Enséñale a vivir con la frustración.

Es importante que el niño tome pronto conciencia de que no puede tener todo lo que desea. La frustración tiene que ver con la maduración, y es necesario que aprenda a vivir con ella, para evitar que se venga abajo ante el menor obstáculo o dificultad cuando no consiga lo que quiere.

Es importante que el niño tome pronto conciencia de que no puede tener todo lo que desea. La frustración tiene que ver con la maduración, y es necesario que aprenda a vivir con ella, para evitar que se venga abajo ante el menor obstáculo o dificultad cuando no consiga lo que quiere.

3. Dale ejemplo.

La pautas de actuación observadas en los padres son el primer vehículo de aprendizaje. “La mejor forma de evitar que adquiera hábitos consumistas es que el niño vea que sus padres no son compradores compulsivos, que dan valor a las cosas y a su conservación; que son respetuosos con el medio ambiente; que no se llenan de objetos superfluos, etc. … y, sobre todo, que éstos les enseñen lo que tiene más valor, lo que no se puede comprar: la ilusión, el tiempo, la dedicación…”.

4. Hay que ser padres, no colegas.

Los adultos ocupan un papel en la vida de los niños: el de adultos, y pocas cosas le confunden tanto como ver a un adulto comportándose como él. Los padres deben desempeñar su rol, aunque a veces le cueste, ya que es la única forma de que sirvan como referencia válida”.

5. No le sobreprotejas.

Es importante que los padres estén siempre al lado de los hijos para apoyarlos y orientarlos, pero no para asfixiarlos. Niños y jóvenes tiene que vivir sus pequeñas “crisis”, y éstas serán las que les permitan generar sus propios recursos, sus propias habilidades y sus propias salidas.

6. Nunca bajes la guardia.

Observar constantemente a los hijos para detectar cualquier indicio de conducta anómala. “Unos ojos rojos, por ejemplo, son signo inequívoco de que el joven ha estado bebiendo o tomado cualquier sustancia. No hay que olvidar que los jóvenes suelen decir a su manera, pero con bastante claridad, que algo no está funcionando

bien, y que necesitan la actuación de los padres, no su huída”.

7. Ayúdales a motivarse.

Los padres deben hacerle ver a los jóvenes que valoran el aprendizaje y el trabajo intenso más que las notas; ofrecerles oportunidades para destacar y ser útiles; ayudarles a buscar sus puntos fuertes y desarrollarlos; y enseñarles a mantener expectativas realistas.

Artículo de la revista Consejos de tu Farmacéutico.

Basado en libro de Ma Jesús Alavesa: «El NO también ayuda a crecer»

autoconcepto y desarrollo de habilidades

Publicado en Church Forum 2.0 beta (http://www.churchforum.org)

Autoconcepto y desarrollo de habilidades

El
autoconcepto es la opinión que uno tiene respecto a sí mismo. Cuando nacemos, no sabemos quiénes somos ni dónde estamos. Dependemos totalmente de quienes están a nuestro alrededor para ir formándonos una idea aproximada del mundo, así como de las personas y de nosotros mismos. De esta manera, por como nos tratan y por lo que dicen de nosotros, vamos desarrollando el concepto del Yo o Autoconcepto.

Así, empezamos a pensar de nosotros mismos conforme a lo que seleccionamos de la gran cantidad de mensajes que recibimos. Un bebé recibe infinidad de información… que se parece al papá, ¡no!, que es igualito a su mamá, que tiene un carácter muy dominante como su tío, que se porta bien mientras no está el hermanito presente, que es muy observador, que se distrae fácilmente, etc.

Cuando llega a la escuela, también es tratado por la maestra de una
forma particular y puede recibir mensajes opuestos o parecidos a los
que ha escuchado en casa. De aquí se desprende aquello de:en la escuela es muy buen niño, pero nada más llega a la casa y es otro

Los seres humanos tenemos tres alternativas para reaccionar cuando recibimos información sobre nosotros mismos:

1). La creemos y comenzamos a actuar conforme a esa expectativa.

2). La ignoramos totalmente y seguimos impasibles (no nos cae el veinte).

3). No estamos de acuerdo y comenzamos a actuar en una forma totalmente opuesta para demostrar que aquello que se decía de nosotros estaba equivocado.

En la mayoría de los casos la reacción más usual es la primera. Cumplimos lo que se espera de nosotros.

Tomemos un ejemplo: Un niño empieza a treparse a un árbol… la mamá, al verlo, exclama: ¡Cuidado Pepitooo, te vas a caer!

A la par de este mensaje, la mamá está pensando que su hijo no sabe cómo subir a un árbol, que no puede cuidarse y que es torpe.

, o viceversa.

El niño tiene tres alternativas posibles: Confirmar lo que su mamá
dice y piensa de él, cayéndose del árbol; ignorarla y continuar con su juego de una manera natural y espontánea, trepando hasta donde se siente seguro, o bien, buscar demostrar cuán equivocada está la mamá y no sólo hasta la parte más alta sino que comienza a brincar por los
aires balanceándose de una rama a otra cual si fuera Tarzán, poniéndose tal vez en un peligro real.

En otras palabras, los mensajes que transmitimos a nuestros hijos,
lo que pensamos o creemos que ellos son, determinan en buena parte la
opinión que se formarán respecto a ellos mismos. Un principio que
utiliza la publicidad indica que si se repite una mentira con la debida
frecuencia e insistencia, la gente terminará creyéndola. Lo mismo
sucede con el autoconcepto: si un niño escucha constantemente no puedeso eres torpe, terminará creyéndoselo y se convertirá en un ser incapaz e inútil.

Este principio también puede aplicarse a la inversa: un claro que sí puedes influirá positivamente en el niño. Hasta ahora no he mencionado las habilidades o aptitudes naturales o innatas porque creo que la mayoría
de ellas se pueden desarrollar cuando se cree en esta posibilidad. Cada

vez que es establecido un nuevo récord olímpico, todo el mundo piensa que es lo máximo a lo que se puede llegar y que dicho récord será el último que se registre en la historia; sin embargo, para la próxima
justa olímpica es rota nuevamente la marca… porque aparece un atleta que cree que puede hacerlo y lo hace.

El caso de muchos minusválidos que desarrollan sus habilidades en forma extraordinaria, apoya también este punto. En otras palabras, existen personas con una gran capacidad que no es manifestada porque han desarrollado un concepto bastante pobre de ellos mismos y en este contraste, existen individuos que sin poseer grandes dotes, llegan a desarrollarse y a tener éxito, gracias al buen concepto que tienen de

su persona.

Ya se trate de habilidades físicas o intelectuales, éstas pueden desarrollarse si las apoyamos con una actitud positiva y optimista. Los grandes descubrimientos de la historia han sido realizados gracias a un locoque emprendió lo imposible, lo inconcebible, lo que no se podía.

La próxima vez que se sorprenda diciéndose a sí misma o a sus hijos:tú no puedes hacer eso , pregúntese enseguida… ¿y por qué no he de poder? Posiblemente no existan buenas razones para no intentarlo. Recuerde que
hay ciegos que caminan sin tropezarse, inválidos que pueden nadar y que
la historia está llena de hombres y mujeres que han desafiado lo

imposible.

Autor:

Lic. Susana Patiño de G.

Fuente:

Church Forum www.churchforum.org [1]